En nombre de la Red de Centros Sociales de la Conferencia de Provinciales de la compañía de Jesús en América Latina (RCS-CPAL) integrada por más de 43 centros sociales presentes en la región, incluyendo Perú y Brasil, su coordinador Piero Trepiccione, se solidariza con los migrantes varados en la frontera entre Brasil y Perú haciendo un llamado urgente a las autoridades peruanas para facilitar su acceso y poder seguir su recorrido.

Unos 450 migrantes, la mayoría haitianos, cumplieron ocho días varados tratando de ingresar a Perú desde Brasil por un puente fronterizo en la Amazonía, custodiado por militares y policías, quienes impiden cruzar el Puente de la Integración de Acre. Entendemos que en Perú desde fines de enero, está prohibida la entrada de viajeros provenientes de Brasil, Reino Unido y Sudáfrica, países donde se detectaron nuevas cepas del COVID-19 más agresivas; sin embargo, pedimos flexibilizar este decreto para permitir el paso a estos migrantes y que puedan continuar a su destino.

Los migrantes, entre ellos mujeres embarazadas y niños, aseguran que solo necesitan permiso de tránsito en Perú, pues su destino es Ecuador, Estados Unidos o sus respectivos países. Por ahora duermen en carpas y escuelas en el poblado de Assis, en el lado brasileño de la frontera y en unas condiciones muy precarias.

Nos preocupa la vulnerabilidad de estas personas que movidas por la crisis desatada por la pandemia han perdido sus empleos y deciden migrar otra vez. En tal sentido, pedimos al gobierno peruano puedan solventar esta situación permitiendo el paso en tránsito de estos hermanos, que también están expuestos a enfermedades y solo quieren continuar a su destino.

Trepiccione afirma que esta acción refuerza el sentido violatorio de la condición humana y la necesidad que tienen estas personas de un destino mejor.

Fuente: Religiondigital.org